De las reglas de etiqueta y algo más...
Es importante observar reglas de cortesía, tanto en los casinos en línea como en los salones de los reales. Para eso hay que conocer las reglas de etiqueta que se implementan y hacer del ámbito de juego un lugar cordial y divertido
Los lugares de juego online están habilitados para censurar y hasta expulsar a los jugadores que no se comporten correctamente, igual que en los casinos tradicionales.
En primer lugar hay que saber que no se deben comentar las manos mientras se están jugando, ya que es de muy mala educación. Puede pensar, pero nunca hablar. De ninguna manera se permite el lenguaje grosero ni las ofensas. Tampoco los gritos, que son de muy mal gusto. Los nicks o nombres apodos que elija no deben ofender a nadie, bajo ninguna circunstancia. Si un jugador molesta, habla o grita, se lo puede silenciar con el mouse.
Cuando un jugador demora mucho en su partido cordialmente se lo puede hacer notar, pero sin ser agresivo. Nunca combine con un compañero para subirle el pozo de manera ficticia y así elevarse en el ranking. Las trampas o engaños se penan con la expulsión permanente del casino.
No se permite la creación de varias cuentas a nombre de una sola persona, ya que automáticamente se eliminarán todas las sobrantes quedando nada más que la original. En cuanto a la forma de jugar, los jugadores expertos y observadores saben sacar ventajas rápidamente de las debilidades de personalidad o estilo de juego.
Hay un estilo conservador de juego que aplican los que no arriesgan fácilmente. Pueden pasar horas esperando una buena jugada pero jamás pierden la calma. Su contraparte es aquel que no teme arriesgarse con tal de aprovechar las jugadas que le tocó en suerte.
Este tipo de jugador debe cuidarse bien y no confiar en sus conocimientos del juego. Otro tipo de jugador es el pasivo, que se mantiene siempre al margen del juego con tal de no perder. No se arriesga ni aún con las mejores cartas en la mano y es el más escurridizo de atrapar o vencer.
El que tiene un juego agresivo es todo lo contrario: allí donde ve la oportunidad se lanza con su juego. Algunos jugadores basan todas sus jugadas en una escala matemática y están más pendientes del juego de los demás que del propio. En ese sentido es muy peligroso y no debemos descuidarnos nunca con él.
Los hay también que consideran que la vida pasa por esta jugada y que en vez de un buen momento de juego se trata de una Final Mundial. Logran que los demás jugadores pierdan las ganas de jugar. Mucho más agradable resulta su opuesto, disfrutar del momento gane o pierda y no dejar su buen humor ni aún en las peores partidas.
Dos casos son bastante frecuentes: el del charlatán por demás, que basa su estrategia en molestar y distraer a los demás jugadores y aquél que de tan callado nadie se da cuenta que está. Cada cual maneja su estrategia... y ya es hora de crear una propia para el juego.






